Parece mentira pero, a pesar de estar el verano en marcha, no se ha disuelto el movimiento 15M, me alegro, me alegro mucho, se ve que hay algo sólido en él.
Pero no iba a hablar aquí de esto, tampoco del escándalo de la SGAE (a mi no me ha pillado de sorpresa, por desgracia) que me temo que va a pasar con poca pena y menos gloria como una serpiente de verano. De todas formas siempre es gratificante ver a algún sinvergüenza en la picota.
Hoy quería hablar de un escritor, Pablo Aina, cuyo blog "La felicidad de Sísifo" no puedo enlazar por que lo ha despublicado (temporalmente, espero). He leido su novela "El hombre apático" y me ha gustado mucho, no sé por qué (a diferencia de Pablo, yo no entiendo ni sé de letras) pero me recuerda a Italo Calvino y a algún otro escritor de mi gusto, tiene un cierto surrealismo cotidiano, también se trasluce algún que otro detalle de la personalidad del autor, vamos, que me la he leido de un tirón y, en mi modestísima opinión, creo que mi amigo Pablo es un escritor de los de verdad. Me he quedado, como me ocurre con Eduardo Mendoza, impaciente por leer lo próximo.
Esta tarde voy a ir a la manifestación convocada por y para los ciudanos del 15M, creo que irán todos mis amigos, hasta el entrañable Piri, que está algo indignado con los organizadores por el trato que han dado a IU y su secretario Cayo, yo no tengo dudas, creo que hay que estar ahí, no podemos dejar pasar este momento de indignación colectiva sin intentar al menos avanzar unos pasos, empujar unos pasos y hacer retroceder algo a "los otros", a los banqueros y grancapitalistas que jamás se hartan de chuparnos la sangre, a sus lacayos obedientes que les facilitan el trabajo, a los malos empresarios (sólo a los malos) que no emprenden más que la retirada, a los malos políticos (sólo a los malos) que no cumplen nada de lo que prometen y, por lo tanto, no nos representan, a los medios de desinformación tradicionales que no aceptan las nuevas reglas del juego, a los ...
Escucho por ahí que hay que tener cuidado con los violentos infiltrados entre nosotros, ¿se refieren a los policías y sicarios que, como siempre han hecho, infiltran los propios gobiernos?, si se refieren a la violencia de los cuatro zarandeos, pintadas de gabardina de rebajas e intentos de robar perros guia, de acuerdo, no está bien, pero no es para tanto, me parece. Se les ve el plumero a los desinformadores de los grandes grupos multimedia, dejadnos en paz, por favor. Que los servicios de orden público sean capaces de comportarse tan civilizadamente como los manifestantes, con eso sería más que suficiente.
De cualquier forma va a ser un éxito, quizá efímero pero éxito, el problema es la continuación, ¿cómo mantener en pie este movimiento?, hay muchas recetas por ahí, los sesudos revolucionarios de mi generación, con nuestra innegable experiencia, tenemos montones de consejos para darles a los incipientes y variopintos jóvenes dirigentes del 15M, pero creo sinceramente que debemos guardarnos nuestra experiencia, experiencia en equivocarnos una vez tras otra y pensar solamente en cómo colaborar, cómo sumarnos o, si no se nos ocurre nada mejor, en la manera de no estorbar.
Algo tiene esto que está pasando, demasiado interés en quitarle importancia, demasiado miedo por parte del poder, demasiada reticencia en las organizaciones políticas tradicionales (en algunas), me trae a la cabeza la famosa y de desconocida autoría frase "Ladran, luego cabalgamos".
Hace ya más de 2 meses que escribí mi anterior post "Ciudadanos" (qué vago soy, coño) y, sin pretender jaztarme de haber acertado con mi análisis, que era de cajón, me alegro sinceramente de comprobar que esto se mueve.
Hablo, por supuesto, de los movimientos "15-M" que están proliferando por toda la geografía española, con su foco principal en la madrileña Puerta del Sol. No faltan quienes intentan etiquetar a estas gentes de diversa manera pero, siguen siendo ciudadanos, ciudadanos indignados que, con más o menos acierto, están cuestionando en el fondo y en la forma, la actual democracia española.
No sé si como resultado de esta protesta cosecharemos algo a corto plazo, ¿variarán los resultados electorales? no lo creo, a pesar de que no merezcan otra cosa, en muchos casos, que perder las elecciones, echaremos de menos a los socialistas en los sitios en que sean relevados de sus sillones por el PP, "otro vendrá que bueno te hará", ¡vaya cuatro años más que nos esperan!.
Pero esta vez es posible que haya algo de luz al fondo, ¿es posible que con esto del 15-M se vaya despertando parte de la ciudadanía?, ¿es posible sacar algo en claro de todo esto?.
No somos Islandia ni Francia (aun no), tampoco somos Egipto o Túnez (algo mejor estamos), pero podemos aprovechar la situación en que nos ha puesto el poder financiero (el poder, en fin), en el fondo del pozo, para empezar a levantarnos.
No estoy de acuerdo con pedir peras al olmo ni trabajo y vivienda para todos, al papá estado, este puede ser un buen comienzo para exigir democracia, transparencia en la gobernanza, honradez en los representantes políticos,... y muchas otras cosas necesarias para la convivencia, pero también es un punto de partida para que muchos de nosotros empecemos a hacer cosas por nosotros mismos. No voy a poner aquí ningún decálogo ni nada parecido, solo quiero apuntar que, abandonando algunos hábitos consumistas, tomando algo de conciencia ecologista, adquiriendo un poco de conciencia solidaria y continuando cabreados (indignados, se dice ahora) con quien debemos estarlo, es posible que consigamos ser un poco más felices.
Me gusta esa palabra, la incluí en mi léxico por contagio, fué Enrique Grilló, compañero de noches sin hora, tiempo ha, quien la utilizaba constantemente en el trato con todo el mundo, el causante.
En estos tiempos en que se está imponiendo en la sociedad una nueva forma de comunicación, Internet, vengo escuchando por todas partes (prensa, radio, tv...) el término "internautas" para referirse a los ciudadanos que, como con cada importante innovación que en el mundo ha sido, utilizan Internet asíduamente. Acepto el uso del término "internauta" de la misma manera que se utilizan otros como "televidente", "radioescucha", etc., no como definitorio de ideas grupales ni ideologías modernas.
Es antiguo como el mundo, el hecho de que los ciudadanos se defiendan de invasores y opresores, con las armas que tienen más a mano; horcas, hoces y azadas no fueron hechas para la lucha, más bien para la vida pero, cuando la vida misma es lucha, cuando la agresión al ciudadano es constante, se afilan las herramientas.
Hoy, una herramienta ciudadana como es Internet, se usa como arma ante los poderes que, en "legítima defensa" intentan arrebatarnos nuestras piedras de afilar, pero no pueden, no del todo al menos. Aberraciones como la ya tistemente famosa "ley sinde" que precisamente se publica hoy en el BOE, no van a impedir que el conocimiento alcance cotas de libertad desconocidas hasta ahora.
No son un extraño grupo, somos nosotros, los ciudadanos los que, con suerte, aun a base de recibir hostias, utilizando las armas que tengamos a mano (por supuesto, también Internet), acabaremos (espero que al menos lo intentemos) con la penosa situación en que los poderosos nos estáis colocando.
Esto es lo que me produce la campaña televisiva de desinformación a que nos tienen sometidos los principales canales de TV, tratándonos a los españoles (nos llaman internautas) de ladrones, con argumentos más falsos que un euro de madera. Por supuesto me refiero a la "ley sinde" (las minúsculas son intencionadas) que el gobierno ha intentado y no conseguido "colar" dentro del paquete de economía sostenible.
No quiero hacer un extenso artículo, no es lo mío, sólo matizar algunos puntos y enlazar con opiniones, distintas de las que normalmente escuchamos, como son las de David Bravo, Enrique Dans o Cárlos Sánchez Almeida
Para empezar, estoy más que harto de que gentes de formación cultural reconocida, Antonio San José, por ejemplo (lo estaba escuchando hace un momento), reputado periodista de CNN+, digan que el hecho de utilizar el derecho a la copia privada, garantizado por la legislación española, es robar. No está de más recordar que la SGAE y las entidades que dicen representar los intereses de los autores, cobran un sustancioso canon de todo soporte de información que existe en el mercado, para resarcirse de las copias que puedan hacerse. ¿Por qué no hablan de esto la señora Sinde y compañía?.
Desde luego, es difícil contradecir a quien afirma que la creación de cultura debe tener compensación económica, por supuesto que los autores deben cobrar por lo que hacen, de hecho, yo mismo he sido autor de distintas aplicaciones informáticas y he cobrado por ello (muchas veces he renunciado a cobrar, pero eso es otra historia), sin que eso signifique que ahora, que no me dedico a programar apenas, deba vivir de lo que hice años atras. Ni siquiera digo que esto deba aplicarse a todo tipo de creación.
Lo que ocurre realmente es que, los nuevos medios de difusión de la información, Internet principalmente y los nuevos medios de reproducción y lectura (móviles, e-books, etc.) se están cargando la industria tradicional de distribución de discos, películas, libros... y poniendo en peligro la propia televisión como medio rey. Algo comparable sucedió cuando Gutemberg inventó la imprenta, fue una catástrofe, el monopolio cultural de las iglesias y la aristocracia se fue a la mierda (con perdón) y el pueblo llano empezó a leer.
En lugar de reaccionar como trogloditas, los autores españoles deberían pararse a pensar, o simplemente mirar alrededor y descubrir que hay otras formas, acordes a la tecnología actual y muchísimo más populares, de distribuir sus obras.
Ya han empezado por otros lares: Spotify, Itunes, Amazon y hasta la misma Disney, otros modelos de negocio que van sustituyendo a los clásicos, hace falta que sean los propios autores y los emprendedores de la cultura, los que generen las nuevas relaciones comerciales/culturales que les permitan vivir decentemente (si valen, claro) de ello.
Pero no, es mejor echar la culpa a los españoles/internautas de la mediocridad cultural que reina (no en todos los casos, por supuesto) en nuestro país. Si hay páginas web que violan la ley, es correcto que se persigan por los cauces correspondientes. Me parecería más útil y, por supuesto, más urgente, que hubiese leyes o medidas especiales para perseguir ese veintitantos por ciento de fraude fiscal que padecemos, ¿no les parece señores gobernantes?.
No está bien crear armas que pueden utilizarse contra la libertad de expresión, como la ley sinde, porque nunca un arma creada se quedó sin usar.
No soy de los que necesitan iconos y símbolos para vivir pero, tras setenta y tantos años de desprecio y olvido por parte de los vencedores de la guerra civil (criminales golpistas), es como una bocanada de aire fresco que la legalidad se imponga, de manera tímida, pero se imponga.
A mi abuelo materno (al que lógicamente no conocí), Lucas Castelar Cavero, trabajador, socialista, miembro de UGT, padre de familia, solidario y bueno, lo fusilaron los canallas asesinos del régimen de Franco, los motivos están claros, no era ni un fascista ni un cobarde, era un hombre decente, era un hombre solidario, luchó por que los suyos vivieran dígnamente y murió por ello.
He visto su nombre en una de las 3.543 placas del memorial y me ha gustado verlo, he recordado las cosas que de él ha contado siempre mi madre y he sentido de nuevo rabia y orgullo, rabia por lo que le hicieron y orgullo por lo que él hizo.
Lo triste es pensar en cómo se sentiría viendo como "los suyos" hoy en el poder, están empujando a los suyos, los trabajadores, hacia atrás, cómo, aprovechando la necesidad de salir de una crisis que han provocado otros, reducen los derechos que tanto costó conseguir a todos, a él la vida.
De todas formas estoy agradecido, agradecido a los que llevan mucho tiempo luchando por que no se pierda la memoria histórica en España, agradecido al ayuntamiento por aprobar la iniciativa, agradecido a los que han trabajado en la investigación, diseño y construcción del memorial. Pero sobre todo hoy estoy agradecido a Lucas Castelar Cavero, mi abuelo y a 3.542 ciudadanos más.
Viendo un programa de la 2 sobre Gaudí, me ha venido a la memoria una noche a principios de siglo. Más por casualidad que por ningún tipo de merecimiento, fuí invitado a una cena en un increible lugar, el comedor familiar del Palau Güell en Barcelona.
No viene al caso recordar los motivos de dicha cena, algunas importantes compañías tienen a bien mezclar gentes de la empresa, el espectáculo, la cultura (y algún infiltrado como yo) más para darse pisto que para comerciar o presentar innovaciones. El caso es que me quedó grabada aquella noche; no por los contactos empresariales que hice, tampoco por la gente interesantísima que conocí allí, gente como la recién nombrada presidenta para España y Portugal de IBM, Amparo Moraleda, el inolvidable cómico Eugenio Jofra Bafalluy, que murió meses después o el gran poeta catalán, muy recientemente fallecido, Joan Triadú.
Realmente lo que ha quedado en mi recuerdo, es la sensación de haberme sentado a la mesa en un lugar que creó e incluso utilizó el propio Gaudí (en realidad la cena fue en la otra mesa del mismo comedor, la antigua, la de la foto, no se usa). No fué como entrar en su inacabada Sagrada Familia, fué algo mucho más íntimo, como si el gran Gaudí hubiese pensado en que incluso gente corriente como yo apreciaría su creación.
Esto de tener un blog, te permite publicar cosas de lo más absurdas, no trato de darme importancia contando esto (los que me conocéis lo sabéis), pero aprovecho para decir a quién no se haya acercado a Gaudí, que vaya a ver sus obras, que las toque (con cuidado, claro) y que las sienta, no es solo arte, es magia.
Desgraciadamente, en todos los noticiarios nos hacen darnos cuenta de que, al fin, nuestros problemas son más leves que los de muchos otros. No quiero, ni puedo, escribir sobre todas las catástrofes, tragedias, actitudes criminales, etc. que plagan las páginas de los distintos medios pero, hoy estoy un poco nervioso, expectante, con miedo, ante el inminente rescate de los 33 mineros que permanecen atrapados desde el 5 de agosto pasado en la mina de San José de Copiapó en Chile.
Tengo verdaderas ganas de verlos salir, me aterra la posibilidad de que se interrumpa el salvamento por algún derrumbe o similar (espero que no lea esto ningún familiar de los mineros) aunque tengo fé, una humana y láica fé en que todo vaya bien.
Me gustaría poder extender mi mano para que la agarre alguno de ellos en un último estirón hacia la vida. No sé por qué, pero me siento especialmente cerca de estos hombres. Quizá sea sensiblería pero prefiero llamarlo solidaridad.
No me resisto a opinar acerca de las elecciones primarias que se han celebrado en el seno del PSOE de la Comunidad de Madrid. Se ha desarrollado un debate bastante importante, a tenor de la cantidad de páginas (incluso de papel) escritas sobre el mismo. Y, al fin, ha ganado Tomás Gómez, de lo que me alegro, por lo que tiene de bofetada contra Zapatero y su equipo. Ya se merecía una bofetada (de alguien), digo yo.
Esta contienda madrileña, nos ha enseñado cuales son los valores aceptados por nuestros políticos. Por una parte, Zapatero y algunos de sus ministros y colaboradores, con un paquete de encuestas en la mano, intentaron imponer a la ministra Trinidad Jiménez porque tenía muchas más posibilidades de ganar que ningún otro. Por otra, Tomás Gómez se opuso frontalmente a esta elección aduciendo sus merecimientos al haber reorganizado el PSOE en Madrid.
Lo menos malo es que haya ganado la "oposición" en esta batalla, lo peor es que no sé si mucha gente se ha preguntado quién era el más capaz, el que tenía más aptitudes para gobernar la Comunidad de Madrid.
Nos han acostumbrado a los españoles desde que llegó (la trajimos) nuestra reciente democracia, a elegir entre Guatemala y Guatepeor, nos da (al menos a los de izquierdas) tanto miedo la derecha española (extrema, católica, ultramontana...) que toleramos a una izquierda absolutamente penosa, representada por el PSOE.
Quizá la situación a la que la ya manifiesta incompetencia de Zapatero nos ha llevado, nos haga modificar, en próximas elecciones nuestro voto hacia otras opciones algo más aceptables (alguna habrá, espero) aún a pesar de desaprovechar el "vóto útil" que tan inútil nos ha resultado ultimamente.
¿Aprenderemos algún día? Por falta de palos no será, desde luego.
Vaya título panfletario (pensaréis), pues bueno, es el título de una antigua canción revolucionaria que, estos días, me viene a la cabeza constantemente. Y eso que no soy muy dado a arreglar las cosas por este medio pero, esta vez no hay otra manera.
Zapatero y los suyos, obedeciendo órdenes superiores, sin duda, están pisoteando derechos de los trabajadores con un descaro y una desvergüenza que resultan más que insultantes.
Estamos en crisis, por supuesto, la especulación financiera e inmobiliaria (fundamentalmente) nos han metido en ella ante la pasividad, cuando no plena complicidad de gobierno y oposición (PSOE y PP). Millones de ciudadanos españoles han sufrido un doble engaño, al hacerles creer que los pisos que compraban valían cifras desorbitadas, pero que podrían pagarlas con créditos desorbitados que se concedían con demasiada facilidad.
Además de esto (y precisamente por esto), la crisis financiera internacional nos ha golpeado más fuerte que a otros paises y, junto con el pinchazo de la "burbuja inmobiliaria" nos ha dejado sin un duro y con 4 ó 5 millones de parados. La crisis que nos ha hundido a muchos, ha enriquecido (y lo sigue haciendo) a sus responsables. Pero, eso si, Zapatero y los suyos van a tomar medidas:
¿Presionarán fiscalmente a las grandes fortunas?, ¿Aumentarán el tipo impositivo a las SICAV?, ¿Reinstaurarán impuestos como el de patrimonio?, ¿facilitarán líneas de crédito sin grandes avales a las pequeñas empresas y autónomos?. ¿Reducirán la jornada laboral donde sea posible (con reducción de sueldo si es necesario, por supuesto) para facilitar realmente la creación de empleo?. ¿Aumentarán la eficacia del funcionariado de Hacienda, reduciendo con ello la bolsa del fraude fiscal?. ¿......
Pues no parece que vayan por ahí los tiros, parece que la forma de crear el empleo es la "reforma laboral", dando a los empresarios la posibilidad de poner en la calle, sin anestesia, con costes bajísimos y en parte financiados por el FOGASA, a los empleados que, por diversos motivos, les estorban (imaginad los mencionados motivos). Y la forma de reducir gastos es reduciendo sueldos y pensiones ¿pero no era socialista este señor?.
Puede que, para paliar los efectos de la crisis (que han provocado otros), los trabajadores debamos apretarnos el cinturón, pero de ahi a volver al siglo XIX va un trecho.
En unos tiempos en que todos andamos pensando (al menos muchos) en lo que habría que hacer para salir juntos de la crisis, nos encontramos con gente que, con la excusa de defender los derechos de los autores, mercadean con el partido que ostenta el poder, ofreciendo el apoyo electoral de una parte importante de los "famosos" del cine y la canción, a cambio de prerrogativas, no para los autores, sino para ellos, las organizaciones que manejan de manera torticera sus derechos (SGAE y otros) y las grandes compañías de distribución de contenidos (discográficas, etc.), capitaneados por la ministra Sinde, elegida para ello.
Hoy (viernes 19 de marzo de 2010) el Consejo de Ministros aprobará (si un ataque de cordura y democracia no lo impide) la Ley de Economía Sostenible,
incluída (de rondón) una disposición final primera, conocida como “Ley Sinde”,
que permitirá pisotear el derecho de los españoles de disponer de Internet como herramienta garante de la libertad de expresión.
Manifiesto
en defensa de los derechos fundamentales en Internet
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de
modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las
libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura
a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios,
profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme
oposición al proyecto, y declaramos que:
1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los
derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la
privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela
judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir
siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin
sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo
20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un
organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir
a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el
sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de
desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de
empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su
proyección internacional.
4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos
creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los
sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente
la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen
prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de
multitud de fuentes diferentes.
5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a
vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y
actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con
cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a
este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio
se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es
posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro
modelo.
6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para
sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que
se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan
desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias
políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar
obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga
siendo libre.
8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad
de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse,
como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de
cara al futuro.
9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad
intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el
conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las
entidades gestoras.
10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben
aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado
previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se
realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en
una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Hace un par de semanas, Isabel (mi chica) me conminó a echar un vistazo al "agujero" que en el centro de mi ciudad (Zaragoza) ha dejado al descubierto una buena parte del cauce del Huerva. La verdad es que me quedé impresionado, gratamente impresionado. Últimamente muchos ciudadanos nos hemos acostumbrado a caminar por las orillas del Ebro, del Canal... orillas que han sido acondicionadas como paseo ciudadano, con gran acierto, a mi modo de ver, quizá por esto, se me ocurrió que podría dejarse el Huerva descubierto de nuevo, ¿sería posible?, probablemente no, no soy experto en estos temas.
Días después, he leido un escrito, que reproduzco a continuación, de mi amigo Antonio Lorenzo, arquitecto y conocedor de la ciudad, que sí es experto en esto. ¿Será posible dar este paso atrás/adelante? ¿podremos recuperar otra ribera en pleno centro de la ciudad?, yo voto a favor (no estaría de más votar sobre esto).
Escrito de Antonio Lorenzo: "El Huerva reaparece, en un tramo, ante los ojos de los zaragozanos. Para una parte de ellos resulta sorprendente: ¡Anda, pero si había un río ahí abajo! Para otros es simplemente hermoso: un tramo muy diferente a los ya conocidos. Integrado, bien integrado, en una calle. Con sus proporciones adecuadas, el espacio preciso,...¡Y con esos árboles! ¡La calle más bonita de Zaragoza! Un hallazgo de primera, un regalo para la ciudad.
Vaya manera de empezar el año, sin haberse recuperado del todo de los efectos de la tormenta tropical Jeanne que segó más de 5000 vidas hace pocos años (en 2004, creo), las fuerzas de la naturaleza se ceban de nuevo, esta vez con inusitada saña, con uno de los paises más pobres del mundo, Haití.
Terremotos como el de Haití (algo más de 7 grados de magnitud en la escala de Richter), ocurren en Japón con frecuencia, pero jamás con consecuencias tan terribles. La diferencia radica, como siempre, en la distancia que hay entre el primer mundo y el tercero.
Es muy triste ver en las imágenes que llegan a nuestros hogares, a través de la televisión, no solamente la devastación y muerte, también la desesperanza de los ciudadanos que deambulan entre ruinas y cadáveres, sin saber qué va a ser de ellos a partir de ahora y, seguramente, preguntándose por qué tiene que tocarles el vinagre y la hiel siempre a los mismos.
Me alegro profundamente de que se haya acabado el suplicio de los tripulantes del Alakrana y sus familias. Supongo que ha habido una "bajada de pantalones" del gobierno español, supongo también que no cabía otra opción, la integridad de nuestros marineros es más importante que otras cosas, ¡ya pillaremos a los jodidos piratas!.
Escuchando hoy, primero a la portavoz del PP (no se como se llama esa impertinente jovencita) y después al eterno candidato Sr. Rajoy, me han entrado ganas de vomitar. Yo, que critico al gobierno del PSOE por muchas cosas, que no puedo, ni quiero aceptar que las cosas son como son y no hay nada que hacer para cambiarlas, que más vale malo conocido... Tampoco pienso que vale todo contra el gobierno. Hay que criticar lo que está mal hecho (que no es poco) pero, de vez en cuando, hay que felicitar, o simplemente callar ante las acciones correctas o no demostradamente incorrectas que éste ejecuta.
Casi es el momento, habría que esperar a que los secuestrados estén en casa, creo yo, pero eso, casi es el momento de analizar lo que a los españoles nos ha pasado con este secuestro. Anunciaban prácticamente todos los partidos del arco parlamentario, que, al finalizar este triste asunto, exigirían al gobierno, explicaciones a los distintos modos de proceder de éste.
Pues bien, que todo el mundo pida las explicaciones pertinentes (por cierto, estoy de acuerdo con lo que apunta el portavoz parlamentario de Izquierda Unida, sobre la responsabilidad no denunciada por nadie del armador del Alakrana), que cada uno diga lo que tenga que decir, que entre todos aporten soluciones a este tipo de sucesos que, me temo, no han acabado pero, por favor, no caigan en la falta de estilo que hoy ha tenido el Partido Popular, no es buena cosa, no nos gusta a los ciudadanos.
Parece que esa fusión de venenos compuesta por las multinacionales de la "cultura" y las asociaciones que representan a los autores (sgae, cedro, ...) han ganado otra batalla y han conseguido que los "demócratas" representantes europeos puedan jodernos a los ciudadanos a favor de sus intereses y, por supuesto, en nombre de la democracia.
Vale, como siempre, habéis ganado otra batalla, el poderoso caballero: Don Dinero, siempre lo hace. Pero, no penséis que todos los ciudadanos somos una panda de borregos, de alguna manera nos vamos a defender. No tenéis nada que ver con la cultura, no tenéis nada que ver con la democracia, no tenéis nada que ver con la libertad, no tenéis nada que ver con nosotros.
Yo puedo vivir sin pagar más derechos de autor que los que me roban esta banda de sinvergüenzas (sgae, etc.con sus cánones), puedo releer La Iliada, El Libro de la Selva, La Metamorfosis, Guerra y Paz, Los Miserables, Poeta en Nueva York... y puedo escuchar a Mozart (que segun Sinde murió prácticamente de hambre por que no había derechos de autor), a Albinoni, Ravel, Rossini, Verdi... y a cualquier ciudadano vivo, guitarra en ristre que no ceda a las presiones de esta banda de indeseables.
Miserables peseteros, no creo que podáis con todos nosotros, Sinde, Bautista, Zapatero, idos a la mierda.
Escribo esto pocas horas antes de conocerse el resultado de las votaciones del COI, que resolverán si algunos suben a la gloria o bajan al infierno.
No me gusta el hecho de que los eventos sean más importantes para la ciudadanía, que los logros sociales, científicos, económicos, artísticos incluso deportivos, derivados del trabajo diario y el buen hacer de los responsables de ello.
Teniendo en cuenta de que vivo en Zaragoza y vamos de la ExpoAgua a la ExpoNabo, optando también a la capitalidad europea de la cultura (¿?), tengo razones para pensar así, vamos, me parece a mi.
De todas formas, hoy por hoy, a pesar de lo expresado, con el gasto hecho en parte (jodida política de hechos consumados), aunque no tengo ninguna corazonada, deseo que sea Madrid la sede olímpica elegida (que no lea esto mi hijo, por favor).
Pero, si a pesar de mi deseo, no sale Madrid, preparémonos, vamos a asistir al baile de los vampiros a que nos tienen acostumbrados los altos dignatarios de nuestro país, empezando por el empalamiento en crudo de Gallardón (por los suyos seguramente) y terminando por no dejar títere con cabeza, eso si, hasta la próxima, que no tardará.
Bueno, hay algún evento que si me parece verdaderamente interesante, por ejemplo, la Cumbre del Clima de Copenhague, a ver si conseguimos un entusiamo parecido en este caso.
Para llevar la contraria a la impresión de que nada bueno puede ocurrir, hace un rato he escuchado un par de noticias que no me parecen malas, al contrario, me parecen bastante buenas.
Cierto es que esto me pasa de manera corriente, intento ser optimista viendo el lado bueno de lo que ocurre en el mundo pero, más temprano que tarde, el tiempo me quita la razón y se me queda una cara de gilipollas de no te menees.
De todas formas y, mientras los hechos no me contradigan (lo harán la COPE y gentes del mester de clerecía, de penosa calaña) me parece una muy buena noticia el hecho de que el Consejo de Estado haya avalado la constitucionalidad de la reforma de la ley de aborto promovida por el Gobierno (representado por la ministra Bibiana Aído). El dictamen sobre el texto, que no es vinculante, fue elaborado por Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón (y sus ayudantes, claro), ex diputado de UCD y Alianza Popular y ponente de la Constitución Española, ya véis, the times they are a-changin.
También me parece buena la noticia de la decisión del presidente norteamericano, Barack Obama, de retirar el escudo antimisiles. Puede que haya extrañas maniobras tras este hecho, pero la cosa es que entreveo aquí un paso adelante hacia la trasnochada reivindicación de la "paz mundial", supongo que le echarán algún otro bocado a los tétricos fabricantes de armas pero, de momento me parece bien esto.
Han pasado hoy algunas cosas buenas más, también muchas malas pero, como he dicho otras veces, no se puede abarcar todo, hoy toca una de cal, o dos.
Se está escribiendo mucho (bien, regular y mal) sobre la crisis económica que nos afecta a toda la ciudadanía, aunque hay un aspecto que, a mi entender, es uno de los más relevantes y graves: la caída del valor del trabajo.
Miles
de trabajadores y empresas se han visto obligados a decidir: congelar o
incluso rebajar su sueldo… o quedarse sin trabajo. El ahorro en salarios, se perfila como la solución a una oleada de despidos.
La evolución de los precios roza la deflación y las empresas continúan
teniendo pérdidas. Ante el cierre de las compañías sólo queda una
solución, que ha de ser aceptada por todos los empleados, la reducción
o congelación del sueldo. Los expertos debaten sobre la moralidad de
esta propuesta, pero, sobre todo, si se trata de una medida positiva
desde el punto de vista económico.
En el universo del trabajo autónomo, la caida de precios ha llegado a ser insostenible, los que tienen suerte (más bien, trabajo), deben emplear muchas más horas para conseguir un sueldo normalmente inferior a lo que percibían hace un par de años.
Es posible que la economía se rehaga, pero no sé cuanto costará recuperar (si llega a ocurrir) la capacidad de trabajo, la calidad profesional de los ciudadanos que, a base de ser minusvalorados si no expulsados directamente del mundo del trabajo, están cayendo en situaciones deprimentes.
Señores dirigentes de nuestros destinos, por favor, no midan sólo en cifras la crisis económica, es fundamental para volver a levantarnos, que no quede en el suelo el valor del trabajo. No sé como hay que hacer esto, pero debemos pensar seriamente en ello.
Llevamos unos cuantos días escuchando una serie de cantinelas: "la vuelta de vacaciones", "el nuevo curso", "la depresión post vacacional", etc. etc...
La realidad es que hay un porrón de gente que sólo ha conseguido hacer un pequeño paréntesis vacacional, otros no han hecho ni un sólo día. Esto me lleva a pensar en ¿de quién coño están hablando?, ¿de los ricos?, no, están hablando de los funcionarios y clases similares, unas gentes que no están en crisis en ningun momento, no van al paro, no sufren lo que el resto de los mortales, tienen tiempo para planificar su más que abundante tiempo libre, tienen tiempo hasta para pensar lo que pasará cuando vuelvan a su puesto de descanso (ui! perdon, de trabajo) lo que les estresa tremendamente y claro, les deprime y, tras la visita correspondiente a su colega médico/a, con el correspondiente parte de baja, vuelven a su "merecido" asueto.
No sé si en los medios de comunicación ocurre también esto, me extraña, por lo que me encantaría que dejasen de hablar de vacaciones de navidad, vacaciones de semana santa, puente de tal, puente de cual, etc. etc., tengan, por favor, un poco de respeto a la más que gran cantidad de ciudadanos que, o no tienen vacaciones apenas, o tienen demasiadas (putos parados).
¡Ah! para que a nadie le entre el "sindrome postvacacional", que todo dios se ponga a trabajar si tiene ese privilegio, ¡menos cuento, coño!.
Acabo de leer un comentario a mi último post, en el que Octubre (no tengo el gusto de conocerle) me dice que hace 4 meses que no escribo nada. Pues vale, que no se diga, raudo y veloz me pongo a ello, esi sí, de tirón, sin pensar lo que voy a escribir ya que ese ha sido el motivo de no hacerlo. Cada vez que me he dicho -voy a escribir sobre esto-, al escuchar alguna noticia (fundamentalmente indignantes) por la radio, tv, internet, etc. se me han ido las ganas al darme cuenta de que habría que estar escribiendo muchas horas al día para protestar por la basura que aflora constantemente en nuestra sociedad, no me refiero a nada en concreto, hay muchas cosas, el ver, por ejemplo, que la crisis que nos está empobreciendo más y más a los ciudadanos, está enriqueciendo más y más a los ciudadanos+ (los ricos, claro). ¿Cuánto estarán ganando los grandes laboratorios farmaceúticos sólamente con la gripe A? (enlazo un vídeo que anda por la red y que ha publicado también mi amigo Queru), bueno, hoy no sigo con estos temas, esperaré al próximo artículo que, espero, tarde algo menos que este y sea algo menos negativo y triste.
Doblaron la curva del camino y eran muchas jóvenes.
Venían cantando por la carretera, y el sonido de sus voces era feliz.
Ellas, no sé lo que serían. Las escuché un rato de lejos, sin
sentimiento propio. Una amargura por ellas me sintió en el corazón.
¿Por su futuro? ¿Por su inconsciencia? No directamente por ellas o, ¿quién sabe?, tal vez tan sólo por mí.